Ricardo Strusberg

 

Evangelizadores Ad Líbitum

Evangelizar, qué mejor y enriquecedora actividad que la de enseñar sin egoísmo lo que hemos aprendido. Qué mejor pago, que el <<brillo de los ojos>> de la persona, cuando entiendo lo que le estamos enseñando y saber que estás logrando que se sienta esa extraña emoción, equivalente a cuando niño se tenia oportunidad de jugar con un juguete nuevo. Cuando tomamos la decisión de enseñar lo que hemos aprendido, es cuando comienza esa mágica danza e intercambio de energia, conocimiento dirán algunos, donde enseñamos y aprendemos, donde somos al mismo tiempo mestros y alumnos, evangelizadores y evangelizados, <<sabios>> en <<ignorantes>>, adultos y niños; es cuando las barreras no parecen existir y es cuando finalmente sentimos que avanzamos. Pero para que esos momentos de iluminación, donde el cerebro parece procesar a una velocidad que desconociamos, donde nace la creatividad del artista, se requiere del impulso estimulante del maestro o como lo llamábamos en la Comunidad del Software Libre del siglo pasado: El evangelizador. Este evangelizador, es el responsable de mostrarte como las tecnologías libres pueden ser parte de la vida diaria, de enseñarte que el conocimiento está a tu alcance, que desmitifica la tecnologia y te muestra que tú no sólo eres un espectador, sino parte importante de la obra.


A finales del siglo pasado (me gusta como suena, parece que fue hace 100 años), en unión a un grupo de amigos comenzamos a promover el uso del Software Libre y la apropiación de la tecnología en toda América y España. Eran los tiempos donde Pepe (Jose Neif) trabajaba en México en la primera distribución Linux de Latinoamérica (Linux PPP) y creaba movimientos pro Software Libre como el CACLE (Circo Ambulante de Conferencias Linuxeras Evangelizadoras), Ismael Olea en España comenzaba a impulsar Linux en Español, Daniel Coletti en Argentina enfrentaba el reto de crear LUGAr (Grupo de Usuarios de Argentina) y nosotros en Venezuela trabajábamos por fortalecer el VELUG (Grupo de Usuarios Linux de Venezuela) y crear el primer evento liberoamericano de Software Libre (LinuxWeek), Hoy, más de una década después, el trabajo continúa con nuevos evangelizadores, llenos del espíritu de los pioneros, alguna veces repitiendo los mismos errores, pero siempre evolucionando. Este número de Latinux Magazine es un reconocimiento a ellos, a los que empezaron, a los continúan y a los que vendrán. Esto nos muestra el invaluable trabajo de personas como Corinto Meffe con su proyecto de Software Público en Brasil (actualmente con alcance regional), de María del Pilar Sáenz en una lucha continua a favor de los niños en Colombia, de Offray Luna evengelizando en la academia en Colombia o de Ernesto Hernández-Novich que pasó de siglo haciendo en Venezuela lo que más le gusta, enseñar y hablar del Software Libre en general y de Debian y Perl en particular. Es gratificante saber que en cada país, ciudad o pueblo del planeta ya hay un Corinto, Pilar, Offray, Pepe, Ismael o Ernesto, evangelizando. Para todos ustedes, Latinux Magazine está abierta para que publiquen, narren y compartan sus proyectos, planes, eventos, experiencias o dificultades; Ad líbitum